El medio de referencia del tejido empresarial navarro ha publicado un reportaje sobre la historia de Carlos Corral, el alma detrás de Casa Lola y La Despensa. En él, traza un retrato honesto de quién hay detrás de estos dos restaurantes: un tudelano criado entre la creatividad empresarial de su padre —fundador de Aspil— y los giros inesperados que la vida te pone por delante. Desde sus estudios de Diseño Industrial en Barcelona y Milán, hasta ese primer contacto con la hostelería en el que, según cuenta él mismo, «ni sabía hacer una infusión».
De ahí a levantar una cafetería en un polígono, y después Casa Lola —bautizada así por su hija mayor—, y La Despensa, el bar de barra que el año pasado fue reconocido con el premio ‘Mejor Barra’ en los XVIII Premios de la Academia Navarra de Gastronomía.

El artículo recoge bien lo que intentamos hacer aquí cada día: cuidar el producto, construir un ambiente que invite a volver, y entender que detrás de cada plato o cada copa hay alguien cuya experiencia importa.
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